Para mis amigos visitantes constantes, y los que están de paso también, quiero decirles que sigo siendo yo, solo me cambié el nombre.
Esto de La Baronesa nació hace muchos años, cuando tenía unos 8 o 9 más o menos, y escuché una historia que me gustó más que todas las de Disney.
Se trataba de una mujer que llegó a las Islas Galápagos, y vivió rodeada de amantes y mar, para luego desaparecer misteriosamente, y desencadenar una serie de muertes extrañas y nunca resueltas, convirtiéndose en leyenda, película y chismes.
Y esa historia nunca la olvidé, así que cuando trabajé como locutora de radio y tenía que adoptar un seudónimo, obviamente mi nombre fue La Baronesa.
Algunos pocos amigos que conocen esa faceta de mi vida, principalmente porque les hacía propaganda y les ponía las canciones que pedían, me saludan hasta hoy con mi título nobiliario.
Así que volveré a ser La Baronesa, hasta que mi psicoanalista descubra por qué me gusta tanto el personaje.